Los padres de COFI, Maria Sanchez y Gaby Piceno, aparecieron en un artículo sobre Noticias del Capitolio de Illinois, hablando sobre sus experiencias con el estado de la atención médica para inmigrantes indocumentados. A sus 87 años, María había vivido mucho tiempo sin ningún tipo de atención preventiva ni chequeos regulares, y fue hospitalizada dos veces por neumonía. “Nada, nada, nada”, dijo María en una entrevista. Nada, nada, nada.
María, que vive en Illinois, uno de los pocos estados que ofrecen cobertura médica a inmigrantes mayores con dificultades económicas a través de Medicaid o exenciones de la Ley de Cuidado de Salud Asequible, pudo obtener cobertura a finales del año pasado gracias a un programa estatal implementado en diciembre de 2020 para personas mayores sin estatus legal. "Con mi tarjeta médica, tengo tranquilidad", dijo María, quien ha podido atender algunos problemas cardíacos, encontrar un dentista y programar la cirugía para la extracción de sus cataratas.
“Ya no tengo que preocuparme”, añadió Gaby en su propia entrevista, refiriéndose también a su familia. Gaby pudo acceder a la atención médica cuando el estado de Illinois redujo la edad mínima para acceder a ella a 42 años en el verano de 2022.
